Este martes, en el Cuerpo de Bomberos de Caracas, nuestra misión trasciende el uniforme; es un compromiso inquebrantable con la familia caraqueña. El día de hoy, la rapidez y la experticia de nuestros funcionarios marcaron la diferencia en la Parroquia Antímano.
Bajo el sol de la tarde y el flujo constante de la Autopista Gran Cacique Guaicaipuro, nuestros efectivos atendieron de manera inmediata una colisión con arrollamiento a la altura de Corpoelec, sentido Caricuao, donde un ciudadano de aproximadamente 65 años quien necesitaba atención urgente tras el impacto de una motocicleta, nuestro equipo de paramédicos bomberiles realizó maniobras de atención y estabilización prehospitalaria, diagnosticando una posible luxación en el hombro derecho.
Gracias a la eficiencia de las unidades de Vías Rápidas, el paciente fue trasladado con éxito al Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, garantizando su derecho a la salud y la vida.
Situaciones como la de hoy demuestran que, ante la emergencia, los Bomberos somos la primera línea de esperanza. No importa la hora ni el lugar, estamos preparados para cuidar de ti.



